viernes, 25 de marzo de 2016

ARGENTINA: DEL GOBIERNO POPULAR AL MODELO NEOLIBERAL

"Si malo es el gringo que nos compra
peor es el criollo que nos vende.”
Arturo Jauretche 

Por Carlos Prigollini / Ciudad de México, 21 de marzo de 2016                                                         
Después de 100 días de gobierno neoliberal, la República Argentina ha aumentado su deuda externa en casi un cuarenta por ciento gracias a devaluaciones, megacanjes, fondos buitres, el despojo y saqueo de la Nación que entre diputados conservadores del oficialista PRO, partidos políticos menores y "el fuego amigo" de ex aliados del Frente para la Victoria (FpV) supieron imponer en la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación. Simultaneamente, en las inmediaciones del Congreso, el pasado 16 de marzo, una impresionante multitud protestaba contra este acuerdo de pago  gritando traidores y entregadores de la patria a los diputados que votaron en favor del fallo del juez de Nueva York, Thomás Griesa. Tal como se leía en una de las pancartas "La soberanía económica y política vivió una de las peores jornadas de la historia argentina". Era necesario para el gobierno de Macri, pagar a los nefastos fondos buitres, para posteriormente endeudarse por 12.500 millones de dólares y de esta manera conseguir nuevos préstamos, a costa de una supuesta "entrada al mundo de los negocios".

 El ingreso de capitales foráneos más la facilidades otorgadas a los grupos más concentrados de la economía contrastan con el 500% de aumento a la población en las tarifas eléctricas así como también la rápida extinción de las pequeñas y medianas empresas, las cuales van perdiendo en una desigual competencia ante los monopolios extranjeros y nacionales y por consiguiente se debaten constantemente ante  el despido de su personal y/o el cierre definitivo de sus empresas. Si a esto le agregamos el masivo despido de más de 100.000 empleados públicos, es obvio que estamos ante una película de terror denominada neoliberalismo, que el gobierno de Macri oculta a través de la mentira, de sus discursos vacuos y carentes de contenido político, pero sobre todo a raíz de una brutal censura de medios opositores, mientras que aquellos que lo blindaron de antemano, los llamados medios hegemónicos , continuan tergiversando y denigrando la función periodistica,  de manera constante y avasalladora, apuntando a crear nuevos enemigos en el llamado populismo, desviar la atención de la realidad, con archivos que reflotan las llamadas a indagatoria de los funcionarios del ex  gobierno kirchnerista, sumado a una amenaza exterior identificada con el narcotráfico y los movimientos antisistema. De esa manera ejecutaron verdaderas aberraciones contra la libertad de expresión, cerrando todas las voces opositoras, incluso buscando burdas excusas para allanar canales de TV , como ocurrió el día de ayer con el Canal 5 de Noticias, en el  que el periodista Rodolfo Navarro iba a demostrar el exorbitante enriquecimiento ilícito de uno de los grandes socios y amigos del actual Presidente.



En estos cien días el macrismo intentó culpar de todos los males al gobierno anterior, pero salvo los ingenuos, notorios nostálgicos de la dictadura y operadores mediáticos que blindaron y siguen omitiendo las aberraciones de la actual administración, ( caso Clarín, La Nación, Perfil y todos sus periodistas alquilados ) tenemos hechos concretos como que no ha existido una sola medida popular, ni siquiera que favorezca a las  desconcertadas clases medias. A nivel popular, la imagen del macrismo empieza a difundirse como el gobierno de los ricos, ha perdido según el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) más de diez puntos en las encuestas de preferencia de voto, y conforme pasan los días no deja de provocar grandes signos de molestia e irritación en sus propios votantes, mismos que se ven defraudados por las promesas de cambio, que más que cambio significan a corto y mediano plazo un brutal y anunciado retroceso. La insultante concentración de la riqueza en pocas manos regresa de la mano de aquellos que provocaron los lamentables sucesos de diciembre del 2001, con la misma mecánica que utilizaron los gurúes económicos de la peor dictadura militar, sucesos que a pesar de la visita del presidente de Estados Unidos en esa misma fecha - ¿ rara coincidencia ?- se conmemoran el próximo jueves 24 de marzo en su 40 aniversario.



El objetivo político del modelo neoliberal es fomentado por un revanchismo absurdo e ilegítimo, que también observamos en Brasil a través de un golpismo blando que rompe cualquier consenso emancipador. La historia nos demuestra que las fuerzas reaccionarias en todo el continente han sido y son siempre más peligrosas y fuertes de lo que uno podría imaginarse. No fue esta la excepción.

El paso de un gobierno nacional y popular, que más allá de sus errores y de sonados casos de corrupción, fue tal vez el que más medidas otorgara en favor del siempre postergado pueblo argentino, incluyendo a los sectores más vulnerables y los trabajadores que siempre fueron excluidos hasta entonces, hacia este modelo neoliberal, es traumático y anticonstitucional en muchos de sus aspectos, como la supresión por Decretos Nacionales de Urgencia ( DNU) de leyes discutidas y sancionadas por el Congreso Nacional, sumado a la restricción de libertades públicas como el famoso Protocolo de Seguridad Nacional que emitiera días atrás  la controvertida ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Mientras tanto, corresponde al conjunto del pueblo,  a todos los argentinos de buena voluntad y a los mejores dirigentes del  pasado gobierno nacional, encontrar un eje que los estructure en una verdadera alternativa nacional y popular para evitar el chantaje, la extorsión y el saqueo que los gobiernos neoliberales intentan contra nuestra querida y maltratada Argentina.
                                                                                                                                                                                                     

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