domingo, 24 de enero de 2016

ARGENTINA 2016: DEMOCRACIA INTERRUMPIDA?

Por Carlos Prigollini / Ciudad de México, enero 2016.
Después de 32 años de democracia ininterrumpida en Argentina, la derecha local consigue llegar al poder mediante una estrecha diferencia del 2.60% en reñidas elecciones del pasado 22 de noviembre. Con la ayuda de los medios hegemónicos, el poder judicial y financiero, y el complaciente guiño de la Embajada de Estados Unidos, Mauricio Macri asume la presidencia el pasado 10 de diciembre, llegando a partir de esa fecha a un récord de decretos DNU (Decreto Nacional Único), todos ellos autoritarios e inconstitucionales, pero avalados por jueces cómplices, aprovechando la feria judicial y la falta de sesiones del Congreso Nacional.  Cabe decir que en sólo veinte días de gobierno Macri determinó unilateralmente la sanción de más de treinta decretos contra trece que la ex presidenta Cristina Kirchner ha sancionado en ocho años de gobierno.
La premura de estos decretos forman parte del conocido libro" La doctrina de shock "de Naomi Klein", que trata del auge del capitalismo del desastre dónde el mercado libre y global  impone sus dictados. 
El nuevo gobierno en solo tres semanas, en su afán de medir con una vara muy  alta hasta dónde puede imponer su agenda y condiciones, interrumpe leyes votadas por el Congreso en el período anterior como el caso de la intervención de la AFSCA,(Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual) y la AFTIC ( Autoridad Federal de Tecnologías de Información y Comunicación) dónde la ley de medios fue una de las mas claras voluntades expresadas por el conjunto del pueblo argentino, contra el monopolio  de medios del oligopolio Clarín. En un alarde de soberbia y autoritarismo se intentó fallidamente  ingresar dos jueces afines al corporativo Clarín a la Corte Suprema de Justicia, excediendo la legalidad y el sentido común. El mismo personaje que estigmatiza a la ex presidenta como persona autoritaria, incluye distintos mamarrachos judiciales, según dejaron entrever  sus mismos abogados constitucionalistas, y sus compañeros de ruta.
Por mucho menos Cristina era vapuleada y ferozmente atacada por los mercenarios del micrófono de los grandes medios.
También se aplicó a rajatabla una megadevaluación del 40% que permitió transferir esos ingresos del sueldo de los trabajadores y jubilados a las ganancias de la burguesía agroexportadora, y de esta manera determinar la correspondiente inflación a los bienes y materias primas en general. Este ajuste va acompañado de una brutal represión como la que sufrieron los trabajadores de Cresta Roja, y la inconstitucional propuesta por parte del Ministerio de Justicia de tener que pedir permiso al gobierno para futuras protestas callejeras, caso contrario atenerse a otra represión,  tal como lo anticipara la Vicepresidenta Gabriela Michetti.
Todas estas medidas son acompañadas con el amordazamiento de la prensa opositora, como es el caso de la salida al aire del  programa 678, de la censura del Rock Nacional de la radio pública o el cierre sin ningún tipo de explicaciones del Centro Cultural Néstor Kirchner, sumado al atentado que sufriera el día de ayer la radio de las Madres de Plaza de Mayo.
En solo tres semanas quedaron atrás los globitos de colores, como también las frases vacías, huecas y sin contenido del entonces candidato, que se regodeaba hablando de "la calidad institucional" o "que los argentinos nos merecemos ser más felices" o el clásico "vamos Argentina", ante un electorado ingenuo y muchas veces inclinado a votar en contra de, sin entender las razones que tarde o temprano iban a afectar sus reconquistados  derechos y por lo tanto su propia economía. 
A falta de voces opositoras, el actual gobierno acompañado siempre por la concentración monopólica de los medios  niega derechos humanos como el de la comunicación, un principio aceptado en todo el mundo y por la comunidad internacional. Pero estas medidas no son casuales, sino que forman parte del pago que el macrismo está otorgando a cuenta de los favores que la cómplice justicia (la misma que  sobreseyó a Mauricio Macri de graves causas penales) y la corporación mediática le hicieron para alcanzar el poder. 
La liberación del cepo del dólar, la eliminación de condiciones para capitales que provienen del exterior, así como la aceptación de futuros capitales golondrinos, por solo cuatro meses o colocados a tazas del 40% anual, nos remite a las épocas de la economía de la dictadura militar con su ministro Martínez de Hoz. Sumado a la falta de voceros que digan y anuncien la realidad, son parte de una brutal transferencia de ingresos a los sectores dominantes. Los mismos sectores que forman parte de un imaginario liberal, que en la década de los 90 ocasionaron el incendio del país, con la confiscación de los ahorros bancarios y la salida espontánea de la gente a las calles en el trágico diciembre del 2001. Es decir, que a sólo 14 años de distancia, se repite la misma película del endeudamiento externo a corto plazo,que gracias a la década kirchnerista no sometió definitivamente a los argentinos. 
Las decisiones fácticas del señor Macri, exceden el ámbito nacional, por lo que no podemos olvidar el triste debut de éste en la última reunión de Mercosur dónde fue interpelado con solvencia y autoridad moral por la canciller de  Venezuela,  Delcy Rodríguez, quién lo demandara por su actitud injerencista en los problemas de la nación hermana.

Sin dudas una realidad agobiante, en un término de sólo veinte días,  a la que habrá que oponerse en los marcos institucionales, para salvar la democracia que tanta sangre de compañeros y hermanos le costó  a nuestro país. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario