domingo, 15 de noviembre de 2015

¿POR QUÉ NO VOTO A MACRI?


¿Por qué no voto a Macri?

Por Hernán Briesa / 15 noviembre 2015 / Infonews

La primera razón es estrictamente afectiva. Ni Mauricio Macri ni casi ninguno de sus funcionarios y seguidores me representan personalmente. No me identifica, no es como yo, nunca fue como yo, pertenece a otro mundo, a otros modos, representa intereses siempre contradictorios a los míos. No es de mi barrio, es decir, de la geografía de los hombres de a pie, de los trabajadores, de mis vecinos. Macri no se parece a mis amigos, no piensa como mis padres, no vive como hermana, no sufre como mis vecinos. Pertenece, además, a la clase social que siempre empobreció al país. Todos los votos son de tipo afectivo, a no engañarse, también quienes votan a Macri lo hacen o porque son como él o porque les gustaría ser como él. A mí, personalmente, no me gusta lo que Macri significa en términos sociales, culturales, económicos y políticos.
2- No lo voto porque la forma de generar riquezas que realizó su familia fue a costa del Estado argentino, es decir, de todos nosotros. No contentos con formar parte de la Patria Contratista en los años setenta, el grupo Socma, tras haber agrandado su patrimonio exponencialmente durante la dictadura militar, una vez terminado el festival de la "plata dulce" les encajó, en 1982, a los argentinos la deuda externa de su grupo económico a través del decreto de estatización de la deuda externa privada que firmó un jovencísimo Domingo Cavallo, empobrecedor serial de los argentinos en la década del noventa y a principios del siglo XXI. Casualmente, Cavallo, hoy, apoya la candidatura presidencial de su siempre favorecido.
"No voto a Macri porque el plan económico que van a llevar a adelante y se oculta públicamente significa un gran traspaso de riquezas de los sectores bajos y medios a los círculos concentrados de poder".
3- No voto a Macri porque en la ciudad en la que vivo, Buenos Aires, su gestión no fue buena y convirtió al Estado municipal en una caja recaudadora: a) aumentó los impuestos fijos en un cien por ciento, b) incrementó el endeudamiento en dólares en un 250 por ciento, mientras el Estado nacional reestructuró su deuda de manera soberana, c) prometió 44 kilómetros de subte e hizo sólo 450 metros, d) incrementó en un 95 por ciento la cantidad de funcionarios públicos, e) no sólo no construyó hospitales nuevos sino que desfinanció al Garrahan y creó apenas un par de centros de atención pública sin insumos, f) fue el gobernador que más leyes vetó dentro de su distrito, convirtiéndose así en un autócrata que gobernó sin respetar la Constitución porteña, g) construyó apenas 13 escuelas en ocho años y subejecutó el presupuesto educativo, es decir, gastó menos de lo que tenía proyectado sólo para poder destinar recursos al área de publicidad, por ejemplo, h) de las 10 mil viviendas prometidas por año de gestión sólo construyó 350, i) el Banco Ciudad concedió préstamos personales a los propios funcionarios de su gobierno por un valor cercano al millón y medio de pesos, j) está actualmente procesado por espiar telefónicamente a ciudadanos, k) desmanteló las políticas culturales, l) construyó bicisendas, una buena idea, mal implementadas, ll) tolera en la Ciudad decenas de talleres clandestinos con mano de obra esclava, m) utilizó a la UCEP en un grupo de represión callejera, n) el metrobús de la avenida 9 de Julio no funcionó bien, ñ) recientemente se descubrieron contratos millonarios fantasmas en el área de comunicación y publicidad, y no legisló en materia de distribución equitativa de la pauta oficial. Por último, hay que tener en cuenta que el presupuesto de la Ciudad es el tercero en importancia después de Nación y provincia de Buenos Aires, es decir, realizar una mala gestión es como chocar una calesita.
4- No voto a Macri porque su equipo económico está integrado por los mismos técnicos que hundieron al Estado en la década del noventa y el gobierno de Fernando de la Rúa: Carlos Melconian, Pablo Rojo, Alfredo Sturzenegger, Miguel Broda, José Luis Espert, Alfonso Prat-Gay, la mayoría de ellos, egresados de los principales centros de producción intelectual de los Estados Unidos y por lo tanto responden ideológicamente a esos centros de distribución de ideología.
5- No voto a Macri porque el plan económico que van a llevar a adelante y se oculta públicamente significa un gran traspaso de riquezas de los sectores bajos y medios a los círculos concentrados de poder: a) una devaluación del peso representa una caída en el poder adquisitivo de la población de más de la mitad de su sueldo. Un dólar alto sólo beneficia a los exportadores; b) la apertura de la importación de productos manufacturados significa una virtual destrucción del complejo industrial argentino que tiene apenas 12 o 13 años de recuperación asistida. Cabe aclarar que estas medidas impactan sólo sobre las industrias que importan insumos y venden en el mercado interno, es decir, las mayorías de ellas pequeñas y medianas empresas que representan el 80 por ciento del mercado de trabajo, es decir que, abrir las importaciones, como ocurrió en los '90, cuando la desocupación trepó al 25 por ciento, es atentar contra el trabajo de la mayoría de los argentinos; c) si Macri replica la política de endeudamiento de la Ciudad en el ámbito nacional, el resultado será desastroso: luego de una reestructuración magistral de la deuda externa nacional durante el gobierno kirchnerista, los economistas neoliberales están dispuestos a poner de rodillas al Estado nuevamente frente a los organismos de crédito internacional y por lo tanto a las dictámenes en política exterior de los Estados Unidos; d) romper el Mercosur y enfriar la Unasur, y cambiar estratégicamente la zona de influencia de China y Rusia por la de Estados Unidos y Europa, también destruye el trabajo de los argentinos, ya que Argentina cambiaría una alianza complementaria por un vasallaje competitivo.
6- No voto a Macri porque no quiero que mi país vuelva al pasado.

lunes, 2 de noviembre de 2015

ARGENTINA: ¿AVANZAR CON SCIOLI O RETROCEDER CON MACRI?‏

 "La clase media cuándo está bien vota mal y cuándo está mal vota bien."
                                                                                                            ARTURO JAURETCHE
Por Carlos Prigollini / Ciudad de México, noviembre de 2015
En una columna anterior advertíamos que en el interior del escenario argentino, muchos adversarios políticos  eran enemigos declarados de la democracia. 
Prueba evidente de ello es el hecho que de 867 leyes declaradas en los últimos años por el oficialismo, ninguna de ellas fue aprobada por la restauración conservadora nucleada en la oposición PRO que dirige Mauricio Macri. Es obvio cuando observamos la lógica neoliberal, que no sólo tienden a desconfiar de la democracia, si no que dan siempre prioridad absoluta al mercado como garantía de la libertad individual. Para ellos el mercado es insuperable en términos técnicos, pero también en términos morales y políticos.
Así las cosas, y después de la asombrosa y lamentable para muchos, experiencia del domingo pasado en las elecciones de Argentina, el resultado determina una segunda vuelta entre el gobernante Frente para la Victoria y la derechista Alianza Cambiemos - que dicho sea de paso no tiene nada de cambio y mucho de retroceso a la lamentable década de los años 90-.
Observamos para esta segunda vuelta electoral dos modelos diferentes de país: por un lado la inclusión, el desarrollo, la recuperación de la soberanía del país, sumado a grandes logros como la asignación universal por hijo, la estatización de YPF, Aerolíneas Argentinas, las AFJP (Asociación de fondos para jubilados y pensionados),con la regularización de más de 3 millones de jubilados, el matrimonio igualitario, fertilización asistida, la identidad de género, el legítimo juicio y castigo a los culpables, apropiadores de niños y asesinos de la pasada dictadura militar, el regreso a la militancia de amplios sectores sociales, volver a creer en la política, desarrollo en Ciencia y Tecnología, fútbol por televisión para todos los sectores sociales, la aún incumplida ley de medios del grupo monopólico Clarín, los 6 millones nuevos de puestos de trabajo, el combate permanente al desempleo y la pobreza extrema, la mayor distribución de la renta en la historia del país, el desendeudamiento del Producto Interno Bruto, con el consiguiente desarrollo sostenido, la resistencia al pago usurero a los nefastos Fondos Buitres, para no volver a depender del sistema financiero internacional, así como también una incesante y prolífica actividad cultural que enmarca las mejores tradiciones e inquietudes del pueblo argentino, al alcance de cualquier ciudadano común.
Quienes durante los últimos doce años hemos realizado un constante apoyo crítico al gobierno de Néstor y Cristina Kirchner no dejamos de ver que existen asignaturas pendientes que señalamos en varias ocasiones (Monsanto, Compañías mineras,falta de formación de nuevos cuadros políticos, profundización de la democracia interna, horizontalizar el crecimiento del Frente para la Victoria en todas sus agrupaciones internas,  mayor voluntad política en el tema de la seguridad de los ciudadanos), pero no por ello vamos a perder de vista los logros conseguidos, como lo señalamos más arriba. Y mucho menos que de no lograr la mayoría el próximo 22 de noviembre estaremos ante el principio del fin, ya que es indudable que en la vereda opuesta solo escucharemos el nauseabundo discurso de aquellos que en un alarde de ego y desmesura propiciaron a través del brutal y feroz golpeteo mediático una profunda división en los argentinos y también en el partido gobernante.
Absurdas operaciones mediáticas con acusaciones estridentes que jamás han logrado comprobar, actores o actrices devenidos en políticos stand up, periodistas mercenarios y camaleónicos al servicio de espúreos intereses, y jueces que incentivaron el problema de inseguridad dejando libres a delincuentes de cuello blanco y ladrones amparados por el Poder Judicial. Los medios hegemónicos conocen muy bien su función, razón por la cual no ha sido casual que la derecha  haya ganado las provincias dónde mayor influencia y tiraje tienen sus diarios, revistas y canales de TV, tal es el caso de Provincia de Buenos Aires, Capital  Federal, Santa Fé, Córdoba y Mendoza. Se valieron de un machacar constante, vacuo, lleno de mensajes de pánico, manipulando a la gente a través de noticias dramáticas, de un constante llamamiento al reiterado "fin de ciclo",  de que se va acabar la "dictadura K". Sólo en lo que va de transcurso de este año, llenaron sus páginas con extravagancias y noticias falsas, como también impusieron su agenda mediática con la muerte de un fiscal "asesinado por la Presidenta", del que al día de hoy solo se conocen de el aventuras con top model, enormes cantidades de dinero depositadas en el exterior, así como también  continuas visitas a las Embajadas de Estados Unidos e Israel, hablaron de fraude en Tucumán, pero no mencionan el mismo flagelo cuándo ellos ganan, de falsas acusaciones y vinculaciones con el narcotráfico al candidato Aníbal Fernández por la Provincia de Buenos Aires, lo que se traduciría en una importante baja de votos del candidato oficial, a cambio del consabido voto  en favor de la candidata opositora Eugenia Vidal .
 Podemos decir en síntesis que consiguieron su objetivo, llevar a un ballotage a un empresario procesado y cuestionado por la mitad de los argentinos, un político mediocre que no puede hasta el día de hoy clarificar sus impresentables propuestas políticas neoliberales, porque no solo le miente a la gente, sino porque sabe que en definitiva es el gerente de las grandes corporaciones,de  los simpatizantes de la última dictadura y sobre todo porque está al servicio del Partido Republicano de Estados Unidos.
Espero que el pueblo argentino no se deje engañar, que por el bien de nuestra amada Argentina vote Scioli-Zanini, e independientemente del resultado, que sobrevenga una sana autocrítica hacia el interior del Frente para la Victoria.