jueves, 8 de octubre de 2015

ARGENTINA. OPOSICIÓN: ¿ADVERSARIOS POLÍTICOS O ENEMIGOS DE LA DEMOCRACIA?

Por Carlos Prigollini / Ciudad de México, 7 de octubre de 2015

El próximo 25 de octubre, el pueblo argentino concurrirá a las urnas para determinar quién será el presidente de la Nación en los próximos cuatro años de gobierno. Según las encuestas el principal candidato al sillón de Rivadavia es Daniel Scioli, del Frente para la Victoria (FpV) quién mantiene una distancia de entre 9 y 12 puntos sobre sus más inmediatos adversarios. Si la distancia en los comicios fuera menor a diez puntos, ello obligaría a una segunda vuelta o ballotage, en el mes de noviembre.

El escenario aparece muy polarizado entre el proyecto nacional y popular que iniciara Néstor Kirchner en el año 2003, y continuara su esposa Cristina Fernández entre 2007 Y 2015. Un proyecto que dio su lugar a los sectores más vulnerables e invisibles, además de mejorar las condiciones del país como bien lo señalan diferentes organismos multilaterales. En otras columnas de este mismo espacio nos hemos referido a la impresionante política económica que permitiera la inclusión de los sectores más pobres al mercado laboral, la baja de la pobreza extrema, así como también los logros concebidos en la distribución de la renta del PIB, (más del 50%) que fue la mayor  de este pasado medio siglo.

Agregando que en el plano internacional, Argentina decidió dejar las famosas “relaciones carnales” con Estados Unidos, para entonces latinoamericanizarse a través de la unidad regional como el ALBA, el Mercosur, la Unasur, la Celac  con otros presidentes regionales como Evo Morales, Pepe Mujica, Lula, Chávez, Correa y regresar a la amistad e intercambio con la Revolución Cubana. También y gracias a la política de Estado kirchnerista, sumado a la impresionante movilización de diferentes organismos, mas la heroica resistencia de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, convertirse en vanguardia y modelo del mundo por su política de Derechos Humanos y su innegociable premisa de Memoria, Verdad y Justicia. Demostró su firmeza ante los agazapados y golpistas Fondos Buitres, que exigían un pago desigual y usurero, capaz de destrozar cualquier país periférico, pero que encontraron la resistencia y el patriotismo de la presidenta de la Nación.

Todo ello ante  una extraña gama de opositores políticos que se dedicaron durante más de diez años a boicotear todo tipo de leyes e iniciativas presentadas en el Congreso Nacional. Este abanico de derecha neoliberal fue consecuente solo en una serie de obstáculos y absurdas negativas a todo aquello que partía de una base de desarrollo, construcción y derechos que jamás se habían dado en los últimos 60 años de la vida política argentina. No conforme con ello, insistieron con golpes blandos y de otras especies, alimentados por la Embajada de Estados Unidos y un fiscal que falleciera en circunstancias hasta hoy desconocidas.

Llenos de contradicciones y golpes bajos, la oposición representada por el empresario procesado Mauricio Macri, exhibió en toda su gestión una serie inaceptable de mentiras, desmemorias, olvidos y sobre todo una insultante impunidad, siempre blindados por los grandes medios hegemónicos, como el oligopolio Clarín – que desde hace más de 5 años infringe la ley de medios- y el centenario diario de la oligarquía, La Nación, sumado a un Poder Judicial especializado en hacer  favores y la vista gorda a las inquietantes acusaciones que pesan sobre su delfín político.

Acusado penalmente por contrabando de autopartes, escuchas ilegales, represión a los pacientes del Hospital Borda, evasor de su ex empresa Sevel-Fiat, posteriormente beneficiado en una suma sideral  por la estatización de la deuda privada del ex ministro, el inefable y también procesado Domingo Cavallo.  Macri va al frente en una larga lista de delitos que no se comprendería sin el aval ejercido por los conservadores medios y jueces que establecen su campaña, más allá de los recientes y sonados casos de corrupción que se dieron a conocer en las últimas semanas, por el principal diputado por la Provincia de Buenos Aires, el periodista deportivo Fernando Niembro, acusado de no comprobar más de 21 millones de pesos por “determinados servicios al Gobierno de la Ciudad”, asi como los llamativos “préstamos” por 100 millones de pesos a su amigo Nicolás Caputo.

Cabe recordar que Macri gobernó la Ciudad de Buenos Aires durante 8 años, fomentando la pobreza extrema y la mortalidad infantil en la misma, a pesar de recibir la mayor participación del erario público, en relación al resto de las provincias de la Nación.
Su partido contó con la anuencia cómplice y servil de periodistas dedicados a la permanente desinformación, que preocupados por los casos de corrupción oficial, omitían toda la serie de corruptelas y peculados que se realizaban a través de una oposición, cada día más cínica y mentirosa, (caso Nisman, entre otros ejemplos), que a través de toneladas de basura mediática invadieron por TV y otros medios los hogares de millones de argentinos, ya sea por boca de sus adláteres que en nombre de la “sociedad” y la “gente” decretaron el “fin de ciclo kirchnerista”, pero sin proponérselo si determinaron la muerte de un partido político nacional y centenario como la legendaria UCR (Unión Cívica Radical).

Cabe preguntarse si este conjunto de operadores, mercenarios y empresarios convertidos en políticos, basados en un compendio de estupidez, ignorancia y prejuicios racistas y misóginos, conforman una alternativa política, o son realmente los enemigos de la democracia argentina, que después de tanta sangre derramada  costó recuperar?
                                                                                                                                                        México, D.F., 7 de octubre de 2015.