miércoles, 25 de marzo de 2015

ARGENTINA: ¿39 AÑOS NO SON NADA?





Por Carlos Prigollini
El 24 de marzo de 1976 se inició la noche más aciaga de la historia argentina. El golpe cívico-militar de aquel entonces fue el más brutal y asesino que este país sufriera. Consecuencia de ello, 30,000 desaparecidos, miles de presos políticos, innumerables familias divididas y más de un millón de exiliados dieron cuenta del significado de ese plan perverso, genocida y siniestro de aquellos que todavía siguen impunes y amenazan con volver a repetir la tragedia.

Desgraciadamente, la terrible hipoteca que dejara la dictadura de Videla, Massera y compañía, fue multiplicada por la democracia restringida que surgió a partir de diciembre de 1983, con el doctor Raúl Alfonsín, y legitimada por los gobiernos de Carlos Menem y Fernando De la Rúa, mismos que limitaron el desarrollo económico a través de convenios leoninos con los organismos financieros internacionales. Fue hasta el mes de mayo de 2003, con la asunción de Néstor Kirchner, que el país inició una auténtica recuperación económica,(revirtiendo la nefasta política económica neoliberal) social  y sobre todo en lo que a libertad y derechos humanos se refiere.

Hoy, a 39 años de ese golpe de Estado criminal y maquiavélico, la sociedad grita presente, tal como lo hiciera el pasado 1 de marzo a través de 400,000 personas que demostraron su aval y cariño por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. De la mano de Cristina y Néstor Kirchner, la política de Estado de los últimos 12 años de democracia, como nunca existiera en Argentina, se llevó adelante con el lema de Memoria, Verdad y Justicia, que sirvió para enjuiciar a más de 1,300 represores, muchos de los cuales están presos en cárceles comunes, así como también lograr la restitución de más de 100 nietos robados y apropiados durante la dictadura, además de recuperar la identidad de miles de jóvenes nacidos en las mazmorras del régimen militar, y  pedir a la justicia el procesamiento de los ilegítimos dueños del papel prensa (Clarín, La Nación), a pesar de la absurda negativa de jueces cómplices y consecuentes con esos tristes años.

Quedan siempre asignaturas pendientes, mucho más al día de hoy cuándo observamos que el Poder Judicial se comporta como una corporación al servicio de los intereses más retrógrados, sumado a los medios golpistas y mentirosos que junto a sectores agrarios, sindicalistas no representativos y extrañas "alianzas" de partidos,que durante 11 años ejercieron la protesta, la total ausencia de debate, el abandono del recinto del Congreso Nacional, sin elaborar ninguna propuesta, se oponen al proyecto que más avances y logros haya dado gobierno alguno.

El 24 de marzo quedó decretado como el día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, por lo que se esperan marchas a lo largo y ancho de todo el país. Tal como declarara la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto," es imposible negar el avance enorme en políticas de derechos humanos durante la última década". Agregaría al respecto "Estamos de pie para tener intervención fuerte en que no se retroceda un centímetro de lo que hemos avanzado".

Una importante advertencia por si llegara a ganar algún gobierno de aquellos personajes que están anunciando abrir las cárceles para los genocidas o pretenden clausurar la memoria diciendo que los derechos humanos son una mentira, en clara alusión al engendro de alianza que el ultraderechista PRO y el fragmentado partido radical acaban de realizar.

domingo, 8 de marzo de 2015

ARGENTINA: AMOR Vs. ODIO

                                                                             
                                                                              
  "Argentina es el país de la región
 que más redujo la desigualdad y la pobreza
 en los últimos diez años." 
Joseph Stiglitz (Premio Nobel de Economía)

Por Carlos Prigollini
El pasado domingo 1 de marzo, más de 400.000 personas estuvieron presentes en la Plaza Dos Congresos, escuchando bajo la lluvia el discurso que con extraordinaria claridad conceptual brindara la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Era visible a través de diferentes imágenes, observar la llegada de conglomerados masivos de argentinos que provenían de diferentes sectores de la provincia y del cono urbano bonaerense.  Muchos que hicieron la travesía en trenes, subtes y colectivos que los acercaron a una nutrida expresión de alegrías, risas, de entender que ya no solo regresaban a ser visibles y activos, sino que también se sentían profundamente identificados con un mensaje de una Presidenta que les hablaba directamente, y les otorgaba en los últimos diez años las mayores reivindicaciones populares, los mismos derechos que fueran postergadas durante tantas décadas de dictadura, soberbia, engaño y ofensiva neoliberal. Por fin, se notó el amor y la alegría, de los sectores más vulnerables, de "la negrada y los choripaneros acarreados" como le gusta estigmatizar de manera racista a los medios hegemónicos, en consonancia con los sectores oligárquicos y clasemedieros extraviados, acompañados de  la tilinguería de siempre.
Era sin duda, el regreso de la militancia, la política, la juventud, las madres solteras, los jubilados, en definitiva de  los eternos postergados.
Mientras la Presidenta aclaraba que " dejo un país cómodo para la gente, no para los dirigentes",  el Frente para la Victoria nucleado en diferentes espacios sociales y políticos llenaba ampliamente la plaza, que estuvo desbordada hasta la Avenida 9 de Julio. Jamás hubo silencio ni actos de violencia, a cambio muchas expresiones de algarabía, numerosos cánticos y consignas políticas.
Una notoria presencia juvenil, como también ciudadanos comunes que se acercaban para escuchar el discurso de Cristina, que aplaudían y apoyaban fervorosamente cuando la Presidenta señalaba "Ya nunca más habrá gobiernos que tengan que tomar deuda para pagar deuda, si nos endeudamos que sea para obras" y calificó a los fondos buitres de "chupadores de sangre internacional".
No cabe duda alguna, que el discurso expresado por la mandataria, y el masivo apoyo popular que con singular alegría, cuantiosas expresiones de júbilo y amor, e indescriptible  entusiasmo le diera una abigarrada y popular concurrencia en las inmediaciones del Congreso Nacional, proyecta y ratifica el liderazgo de Cristina Kirchner, más allá de las elecciones nacionales del presente año.
Me viene a la memoria el contraste entre esta contundente demostración de amor, y la autodenominada marcha del silencio del pasado 18 de febrero (otro de las tantas puestas en escena del golpismo y la desestabilización) dónde una extraña ensalada conformada por un grupo de desprestigiados fiscales, nostálgicos admiradores de la década del 90 y las "relaciones carnales" con Estados Unidos, sumado a políticos inescrupulosos que conspiran  permanentemente, fascistas declarados e instituciones judías que no representan a la mayoría de la colectividad en Argentina, utilizaron la muerte de un ex fiscal para autorreferenciarse.
 Una marcha cuyo pretexto a pesar del "silencio", sirvió una vez más para expresar el odio y el resentimiento que guardan aquellos que se ven tentados para encontrar en los Tribunales o jueces afines, lo que no pueden obtener a través del voto popular.
                                                                                                                                                                   
México, D.F., 7 de Marzo del 2015