jueves, 29 de enero de 2015

YO NO SOY…

Por Néstor Medina

Cuando se siente amenazada por sucesos espectaculares y violentos, como los recientes de París y Buenos Aires entre otros, el sector bobo de la clase media citadina reacciona visceralmente contra los supuestos causantes de la sacudida, nutriéndose de las noticias que le brindan los medios -generalmente tendenciosos y magnificadores de la gravedad de los sucesos, porque eso vende más y conviene a sus inconfesables intereses políticos. ¿Cuántas veces se han caído las Torres Gemelas?...

Minutos después del trágico y triste affaire Charlie Hebdo, multitudes salieron en nuestro hemisferio occidental y cristiano -como todo mundo sabe- a gritar “Yo soy Charlie” y con el ánimo de madrear musulmanes donde se encontraran. Por fortuna, la sangre no llegó al Sena. Asentado el polvo que levantó la masacre en la “ciudad luz”, comenzaron los deslindes del “Yo no soy” de los pocos que primero piensan y después actúan. Hoy, a días del atentado, casi nadie se refiere al tema. Parece que el viento de la Historia es cada vez más intenso.

Ocurre algo similar con el caso Nisman en Argentina. Aunque de menor “magnitud global”, el confuso -hasta hoy 24 de enero- avatar, le hizo mucho daño al gobierno del Frente para la V., a escasos meses de las cruciales elecciones para presidente de la Nación y otros cargos importantes. Un daño que es consecuencia del clásico “miente, miente que algo quedará”, al mejor estilo del ministro de propaganda nazi, Goebbels.

Esperamos que nuestro Gobierno y la Justicia puedan desmontar a tiempo, el perverso plan destituyente de los crónicos conspiradores que conocemos. Si lo del fiscal argentino hubiese ocurrido pocos días antes de los comicios… ¿Cómo reaccionó después del supuesto suicidio o asesinato de Nisman el sector bobo de nuestra clase media citadina?: con gritos histéricos y cartelitos de “Yo soy Nisman”, y repitiendo como loros las variopintas “tesis” calumniosas de Clarín, Nación y otros medios gorilas y/o reaccionarios del mundo. ¡Siempre tan originales! Hasta aquí todo previsible y lógico, teniendo en cuenta lo que estará en juego en las elecciones de este 2015.
Dicho lo anterior, manifiesto enfáticamente, ante mis seguros escasos lectores, que no soy Nisman ni Charlie ni… Y pregunto a mis queridos y viscerales compatriotas: ¿por qué no salieron a la calle con eslóganes de solidaridad y protesta cuando se suicidó René Favaloro el 29 de julio del 2000, acusando -entre otros H de P- al presidente en turno? ¿Porque había un gobierno NO PERONISTA que los representaba cabalmente, o porque tienen cerebro de teflón (también cacerolas) en el que no se pega la ratio?

A continuación transcribo algunos párrafos de la extensa carta de despedida -dirigida al insensible “Chupete” de la Rúa- de ese extraordinario ser humano y científico antes de quitarse la vida con un tiro en el pecho, dejándonos huérfanos de una Eminencia que estaba al servicio del bien común y mereció el Premio Nobel de Medicina: (…) Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias (presidente del BID), solicitando ayuda urgente (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!); todavía estoy esperando alguna respuesta. (…) ¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente? (…) Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. (…) El PAMI (el Estado) tiene una vieja deuda con nosotros (creo que desde el año 94 o 95) de 1.900.000 dólares; la hubiéramos cobrado en 48 horas si aceptábamos los “retornos” que se nos pedían. (…) La situación actual de la Fundación es desesperante; millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir ‘no hay camas disponibles’, pero nuestro juramento médico lo impide. (…) la mayoría del tiempo me siento solo; el proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse. (…) Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento, como decía Don Ata. (…) No puedo cambiar. No ha sido una decisión fácil pero sí meditada. No se hable de debilidad o valentía. Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad”… ¡Piedad a los periodistas, doctor! Si la tuvieron, seguramente fueron muy pocos.

Por la calidad humana y profesional de René Favaloro, aquel fue un suicidio (¿o magnicidio?) muy inducido. ¿Quién pagó por esa tragedia? ¿Quién se indignó públicamente contra los inductores? Estoy convencido de que toda pérdida humana -o de otra especie- es lamentable pero, para mí, son más ominosas unas que otras. Por eso no soy Nisman ni Charlie ni Gardel. ¿Favaloro?, quisiera ser.

                                                                                                    Cuernavaca, México, enero de 2015

CASO NISMAN: GOLPISMO CRONICO Y AMNESIA

"Hoy la información nos oculta la información"
                                                                                                                                                                                      IGNACIO RAMONET.


Por Carlos Prigollini 
Durante los once años de gobiernos kirchneristas, la oposición argentina se ha caracterizado por realizar innumerables protestas, pero totalmente carentes de propuestas. Han llegado al extremo de abandonar el Congreso Nacional en lugar de debatir, de realizar un sinnúmero de denuncias no comprobadas, de promover saqueos y disturbios, vaticinar constantemente el fin del ciclo K, así como apoyar los especuladores y nefastos fondos buitres. A través de  medios hegemónicos y los periodistas alquilados, políticos inescrupulosos de obscuro pasado ejercen una constante prédica llena de mentiras, falsos vaticinios y prejucios raciales y xenófobos. 
La función de desviar, desvirtuar, difamar y dividir la atención son la constante en las variadas y altisonantes presentaciones de los canales que conforman el Grupo Clarín y sus camaleónicos periodistas, profesionales especialistas en exacerbar la violencia y el golpismo.
Así las cosas llegamos a un fiscal, que tuvo tiempo de sobra para la averiguación del peor atentado registrado en Argentina en 1994 contra la AMIA ( Asociación Mutual Israelita Argentina) que causó la muerte de 85 personas, cuyas familias hasta el día de hoy esperan verdad y justicia. 
Durante la segunda mitad de los años 90 los juicios sobre ese terrible atentado se llevaron desviando el eje de los autores, y solo se registró la culpabilidad de un vendedor de autos, su esposa, el ex juez Galeano y la complicidad del ex presidente Carlos Menem.
Fue en diciembre del 2004, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner reavivó el archivado expediente y designó al fiscal Alberto Natalio Nisman para llegar a la verdad sobre semejante acto terrorista, misma actitud que permitió a la presidenta Cristina Fernández insistir en tal pedido sin levantar la alerta roja de Interpol que pesaba sobre los ocho sospechados iraníes, tal como lo afirmara hace pocos días el director de esa entidad, Robert Noble. Sirve recordar que la reactivación del expediente, que practicamente fuera archivado en los años 90, fue una política de Estado de Néstor y Cristina Kirchner, y que a cambio de ello no hubo ningun acuerdo comercial con Irán, sino que contrariamente se bajó notoriamente la balanza comercial entre ambos países.
Después de 11 años de investigación, sin lograr avance alguno, el mismo fiscal Nisman interrumpe de manera sorpresiva el 12 de enero pasado sus vacaciones en España y regresa a Argentina en un mes de feria judicial para avisar que demandaria a la presidenta de la Nación y a su canciller por "encubrimiento de terrorismo internacional". El partido oficialista Frente para la Victoria esperaría a Nisman para interpelar su endeble y disparatada demanda en el Congreso de la Nación el lunes 19,  un Congreso abierto a todo el público, a pesar que la oposición inisistía en que el mismo sea cerrado. Era obvio que el campo era propicio para el gobierno para desmantelar una denuncia basada en informaciones falsas y burdas, brindadas por ex agentes de servicios de inteligencia y escuchas ilegales, y carente de sustento jurídico. Pero el fiscal es asesinado el dia anterior en un lujoso y muy bien custodiado departamento del elegante barrio porteño de Puerto Madero. 
La muerte del fiscal le queda evidentemente a modo a la oposición para tirarle el cadáver a la presidenta, sacando partido de la confusión y del desasosiego que ello produce, cuándo los verdaderos responsables se encuentran en los mismos servicios de inteligencia tanto local como extranjero. Sumado a un enajenado repiqueteo de los medios, una clase media urbana, desinformada y prejuiciosa sale en una marcha desangelada a Plaza de Mayo con el cacerolazo típico y consignas de "yo soy Nisman" o exabruptos como"Cristina asesina".
Sin duda que de eso se trataba, de lograr el desconcierto alentado por los mismos de siempre.
Es evidente que la oposición y los medios que le bajan línea a este ejército de políticos entreguistas, no solo aprendieron a profundizar el macabro dispositivo de mentiras publicadas en forma mancomunada, sino que utilizan el acto de terrorismo con el morbo y el aprovechamiento político que los caracteriza, ya que desde hace tiempo optaron por la salida violenta ante la inutilidad de sus esfuerzos por ganar por votos una elección que avala en más de un 50% a la actual presidenta y que oscila en un 40 o 42% de aprobación a un posible sucesor de Cristina. 
El golpismo crónico al que apuestan estos sectores opta por la violencia y el peor de los escenarios ante la falta de aprobación de la mayoría de la población a sus eternas y constantes presiones mediáticas.
Dentro del variopinto arco opositor cuesta entender la amnesia de las instituciones comunitarias como la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) y DAIA (Delegación Asociación Israelita Argentina), cuya ansia de protagonismo y ausencia sobre todo de argentinos de origen judío progresistas, permitiera la cooptación de estos por la oposición nacional.
Tal como sostiene el sociólogo argentino, ex director ejecutivo de la DAIA, Jorge Elbaum: "sólo el veinte por ciento de los argentinos de origen judío son parte del entramado institucional comunitario, aunque los dirigentes de estas instituciones actué investido por la representación de 300 mil argentinos de origen judío".
Agrega Elbaum, que después de observar "la foto divulgada en el día de ayer por la AMIA y la DAIA, referida al acto en la calle Pasteur, en la que posan Ernesto Sanz, Julio Cobos, y Patricia Bullrich, atestigua el giro consevador de estas instituciones, lo que borra las fotos de las figuras que esos inmigrantes y sus hijos tanto colaboraron en la construcción del país. Sin duda a miles de kilómetros de los perfiles difundidos por quienes entregaran sus vidas como Simón Radowitsky, Marcos Osatinsky, Juan Gelman, Bernardo Verbitsky, Moisés Lebensohn, Elías Seman y tantos otros ligados a las luchas solidarias y justicieras del pueblo argentino".

Estamos en un momento crítico, dónde el caso Nisman demuestra que el golpismo crónico, tanto dentro como de fuera del país, y la amnesia generalizada de ciertos sectores de la colectividad judía, conforman un peligro latente al proyecto nacional y popular que encabeza la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

CRISTINA SOMOS TODOS

Por Emir Sader /PAGINA 12
Excelentísimos cadáveres, la notable película del recién fallecido director italiano Francesco Rosi, ubicada en Sicilia, ya apuntaba hacia la manipulación de cadáveres en circunstancias políticas. Si investigamos la historia de América latina, nos encontramos muchas veces con esa macabra mezcla de muertos y política.
La misma victoria electoral de Salvador Allende, en 1970 en Chile, fue puesta en riesgo por la aparición, muerto, del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, en un intento desesperado de los golpistas de impedir la toma de posesión del presidente socialista. Aún más reciente, el triunfo aparentemente tranquilo de Dilma Rousseff en Brasil, en primera vuelta, fue bloqueado por un sospechoso incidente de avión, en el que murió un candidato opositor. Así se promovió a candidata a una política que logró barajar de nuevo las cartas y colocar en riesgo la continuidad del PT en el gobierno de Brasil.
Argentina es el nuevo escenario de esos “excelentísimos cadáveres”. Todo muy sospechoso, como conviene a la manipulación política de circunstancias como ésas. Si todo fuera claro, no se prestaría a las manipulaciones de los que quieren pescar en aguas turbias.

Todas las manipulaciones apuntan hacia Cristina, por todo lo que ella representa. Los que han llevado Argentina a la peor crisis de su historia no se resignan a que el país fue rescatado por gobiernos populares, que no se han contentando con retomar el crecimiento económico, sino que lo han hecho redistribuyendo renta, retomando la trayectoria de los gobiernos populares argentinos.

No se le perdona a Cristina haber protagonizado ese rescate, haber sobrevivido a las movilizaciones golpistas de los sojeros, a la misma muerte de Néstor, a la ofensiva cobarde de los fondos buitre. No se le perdona que, mujer, haya afrontado, con altivez, las agresiones torpes de los medios, machistas, groseras, como corresponde a una derecha complaciente con los crímenes del terrorismo de Estado. No les perdonan a Cristina y a Néstor haber reabierto los procesos en contra de los responsables por los crímenes del terrorismo de Estado. No les perdonan la recuperación de más de 100 nietos, hijos de militantes opositores a la dictadura, que, además de asesinados, tuvieron a sus hijos secuestrados, en el peor crimen humanitario que hemos conocido.
Cristina somos todos, porque hemos resistido juntos a las dictaduras militares, solidarios en la lucha, en los sufrimientos, en las pérdidas, en la supervivencia y en la recuperación de la democracia. Cristina somos todos porque todos nuestros países son víctimas de manipulaciones burdas como ésas, hoy en contra de Cristina, de la democracia argentina, de las conquistas sociales de su pueblo, de la soberanía nacional.

A una derecha que mal logra tener líderes que los una en contra del gobierno popular de Cristina, le duele el liderazgo de la presidenta de Argentina, su dignidad, su vínculo directo con el pueblo y con la historia de lucha de los argentinos.
Cristina somos todos, porque todos los que luchamos por países justos, solidarios, soberanos, dignos, estamos con Cristina y con los argentinos también en esta hora. Somos todos.


* Profesor de la Universidad de Sao Paulo (USP) y de la Universidad do Estado do Río de Janeiro (Uerj), coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Uerj y autor de numerosos ensayos sobre historia y actualidad latinoamericanas.