domingo, 9 de noviembre de 2014

ARGENTINA: LA OPOSICIÓN ATACA A UN NIÑO DE 11 AÑOS

Por Carlos Prigollini
El ciclo emancipatorio del Kirchnerismo, a partir del 25 de mayo del 2003, no dejó de ser atacado de manera constante y con gran tenacidad por la derecha vernácula, que lejos de comprometerse a una acción democrática y civilizada, se ha inclinado por denuncias, muchas veces no comprobables, poner palos en la rueda ante cualquier hecho que construya el gobierno, evitar reformas importantes al Poder Judicial, abandonar debates en el seno del Congreso Nacional, sumado a  sucias jugadas desestabilizadoras, que anunciaban "fin de ciclo", promocionaban saqueos y estallidos sociales, y terminaron por apoyar a los fondos buitres, sinónimo de capital especulador y usurero que promovido desde el exterior consiguiera sus parlanchines mediáticos dentro del país.
Pero esta peculiar derecha, apoyada por los grandes medios hegemónicos, no solo no descansa, sino que en aras de intentar una sociedad despolitizada e ignorante, tampoco tarda un segundo en destruir todo tipo de expresión política, más si esta proviene de un niño de 11 años que tenga ideas políticas.
Tal como lo destaca en La Jornada del 5 de noviembre, el periodista José Steinsleger, en su columna titulada De la jauría derechista, el "periodista" Jorge Lanata(mascarón de proa del otrora "progresista" diario Clarín, salpicado hoy con sangre de torturados y desaparecidos de la dictadura militar) causó conmoción al humillar al niño Casey Wander por haber manifestado en una entrevista casual su apoyo al kirchnerismo con precisión y entusiasmo.
Debemos destacar que el travestismo politico de Lanata, va de insultos y exabruptos a "extraños arrepentimientos o mentiras" como el que protagonizara hace unos días ante la diputada Lilita Carrió, cuando desmintiera ante la escandalosa lideresa una versión que el mismo diera el día anterior al anunciar que toda la oposición era para este controvertido personaje un balde de bosta (mierda).  La falta de veracidad y de escrúpulos de este personaje, es un termómetro de acción de practicamente todo el arco opositor. Con buen rating, Lanata se erige en vocero de los grupos hegemónicos y de la clase media urbana despolitizada, que solo pretende un modelo diferente por razones poco políticas con argumentos racistas y en la mayoría de los casos con muy poca conciencia social.
Decirle a un niño de 11 años "no tenés la mas puta idea de lo que estás diciendo" o humillarlo al señalarle que "mejor andá a Disneylandia o a jugar con la play" es lo mismo que decirle que no tiene ningún derecho a hablar de política porque no sabe nada.
El verborrágico y camaleónico periodista de Clarín ofende a un niño de 11 años y a su familia denigrando al menor cuando afirma  "es hijo de Goebbels? tiene algo que ver con el ministro de propaganda de Hitler?".
El bombardeo mediático de aquellos que defendieron dictaduras militares, que con su silencio cómplice avalaron torturas y desaparecidos en la década de los años 70, y fueron cómplices de los economistas que dejaron al país en el default del año 2001, hoy aparecen como opositores de un proyecto nacional y popular, y promueven descaradamente el desentendimiento de la realidad, para en definitiva tener una juventud despolitizada, y continuar con sus mezquinos intereses que enriquezcan sus bolsillos a costa de la pobreza y la falta de educación.  

Ante la ausencia de un partido militar que destituya el gobierno nacional, los políticos de la derecha argentina siguen siendo funcionales a los intereses que representan a través de los medios hegemónicos y periodistas sin escrúpulos como el discriminador Jorge Lanata.