lunes, 28 de abril de 2014

EL FpV EN LA PERSPECTIVA DEL 2015

Por José Miguel Candia

De aquí en más cada acto de gobierno y cada movimiento de ajuste que haga el gobierno de la Presidente Cristina Kirchner en la operación de las políticas públicas, tendrá un rebote inevitable en el proceso que culminará con las elecciones nacionales del próximo año.

Ya puede detectarse un “testeo” que se tradujo en dos hechos de indudable perfil provocador, la huelga del pasado 10 de abril, convocada por los sectores sindicales que responden a Hugo Moyano y Luis Barrionuevo y la constitución, en un acto público cargado de “buenas maneras” y cortesías,  de la alianza multipartidaria Frente Amplio-UNEN. Poco importa que los dos dirigentes promotores del paro sean líderes de pésimos antecedentes, lo que cuenta en la coyuntura es el buen olfato para  percibir el humor social y capitalizar la inconformidad de las franjas de la población que se muestran más sensibles a  dos temas de marcada presencia en el quehacer cotidiano: el repunte inflacionario que despuntó durante 2013 y que parece no ceder, y el golpeteo sostenido de la violencia social que afecta y preocupa a las capas medias.

Hay una ofensiva de tipo ideológico-cultural que no debe soslayarse, las usinas  que le dan soporte al relato opositor se alimentan de dos vertientes principales: los postulados claramente neoliberales y anti-k que expresan los grandes grupos empresariales y las cadenas de medios que les son afines y los enunciados que provienen de la izquierda académica tributaria del pensamiento socialdemócrata y antiperonista. Desde estos reductos se le da forma y consistencia a un discurso que rescata los peores argumentos del antiguo anti-peronismo más los instrumentos teóricos que el pensamiento social adoptó con el derrumbe del “socialismo real”. No deja de sorprender que antiguos ideólogos del “guevarismo”, del “maoísmo” o de la izquierda insurreccional hayan adoptado un súbito amor por las instituciones – que siempre despreciaron - y por la libertad de expresión, para defender a diarios como La Nación y Clarín, y  coincidan en señalar que el gobierno de Cristina es un engendro  autoritario, intolerante y manipulador de la voluntad popular.

Desde esta lectura y frente a esta combinación amenazante de “chavismo” y peronismo, es poco lo que se puede rescatar de las acciones de apoyo que se han impulsado, en los últimos diez años, con el fin de  defender el empleo, el ingreso de los trabajadores y el consumo. No sabemos si el arco opositor, por derecha y por izquierda, se enteró que según estimaciones de consultoras privadas, libres de toda sospecha de simpatía “K”, han señalado que el salario actual es 90% más alto que en 2003 y que el desempleo bajó de casi el 25% durante ese mismo año al 7%, según las encuestas del primer trimestre de 2014.

Pero la política y la expresión de la misma mediante el voto, no responden de manera lineal a los indicadores económicos, por relevantes que estos sean. Amplios segmentos de la sociedad mutan de bando o definen sus simpatías por razones coyunturales y asuntos del momento. El Gobierno K debe permanecer alerta al efecto nocivo de la inseguridad y del costo de  los productos que forman la canasta básica. Aunque la oposición no lo diga con todas las palabras, estos dos factores son los caballitos de batalla sobre los que cabalga la coalición FA-UNEN que acaba de lanzarse públicamente. Estamos en presencia de un acuerdo de conservadores y “progresistas” – solo falta negociar el ingreso del PRO de Mauricio Macri - cuyo único punto en común es generar una plataforma electoral con el fin de desplazar al régimen “populista” el próximo año.

El Frente para la Victoria, soporte político del gobierno de Cristina Kirchner, tiene que abrir ya el proceso de preselección de su candidato sin perder la buena administración de los asuntos públicos. La tarea no es fácil y en este sentido la oposición que no rinde cuentas, tiene ciertas ventajas. Para que el proceso interno del FpV tome un buen cauce habrá que armonizar la interna del Partido Justicialista y la consolidación del espectro “K” que proviene de otras vertientes políticas, en particular los aportes que se originan en las agrupaciones de izquierda. El FpV debe ofrecer espacio para todas las corrientes que coincidan en la defensa del programa nacional y popular que con esfuerzo y compromiso militante se sostiene desde el 2003.


El proceso que le permita al gobierno acotar  la ofensiva interna de los grupos corporativos y sus repetidoras mediáticas, mientras se negocia una salida honorable con los fondos buitres y las empresas extranjeras, solo puede llevarse a cabo si se consolidan las fuerzas propias de raíz peronista y de otras matrices ideológicas. Será necesario para ello acordar reglas del juego que no enturbien las “internas” ni dañen el buen manejo de los asuntos públicos. No olvidemos que la cargada mediática a favor de la opción conservadora que expresa Sergio Massa ya está en marcha y que cualquier contratiempo mal resuelto por parte del gobierno, es agua para el molino de la oposición.

¿QUÉ “UNEN”?

Por Néstor S. Medina

Las alianzas políticas demasiado amplias, suelen ser como un baile de máscaras en el que todos saben quién es qué y no donde cualquiera danza con cualquiera.

Cuando vi la foto de la presentación de UNEN, descubrí con estupor que, entre los que formaban el arco (como 18 en un semicírculo que no cierra) de notables dirigentes políticos, estaba mi queridísimo amigo, hermano y compañero de militancia, “T”… Inmediatamente le escribí un mail inquiriéndole sobre lo que me olía a Unión Democrática del 45. La suya, me parecía una participación oportunista e indigna por sus méritos y cualidades. Estuve tentado de ser sarcástico pero no; sería un signo de intolerancia.
           
La respuesta de mi amigo no tardó en llegar: “…es sólo un espacio temporal del que, luego de una interna, tendrá que surgir un candidato de centroizquierda…”. Me gustó lo de “provisional” por objetivo pero no entendí lo otro, porque había más de tres de derecha entre los entusiastas suspirantes. Ahora bien: a ese supuesto futuro candidato de “centroizquierda” habrá que sumar otras candidaturas opositoras al F.P.V. que bailan por fuera, como las de Massa, Macri, etc. ¡Maravilloso escenario que enriquece a nuestra democracia! Hay que ser positivos, che.

Sinceramente, la imagen del Frente Amplio opositor no es buena y para llorar el logotipo: una Argentina dislocada como mapa de rutas unidas (no todas, para colmo) por puntos color pastel y encerrada en un círculo. ¿Lo habrá diseñado Lilita? Pero bue, lo importante es que la militancia política está a full, aunque los de UNEN y otros representen claramente el postrer intento de recuperar el Poder de una vieja clase media con una caduca manera de hacer política que se va, se va… En México, una expresión popular aconseja: “juntos pero no revueltos”; en el caso de la flamante mega agrupación están más revueltos que juntos.

“No por mucho madrugar…”. Los de UNEN deben contar con una respuesta contundente de la juventud kirchnerista (éstos sí, unidos y organizados) en los próximos días. Los pibes ganarán las calles del país -desde abajo, como debe ser- y promoverán incansablemente los debates políticos para concientizar a las masas. Se movilizarán -dicen- dirigentes y militantes de todos los niveles. Y es muy probable que, el 25 del próximo mes, seamos testigos de una mega concentración de los “chicos K” en Plaza de Mayo. Ese día, se cumplirán 11 años de la llegada de Néstor Kirchner al Gobierno y al Poder.

La fecha del lanzamiento de UNEN, creo que debería tomarse como el disparo que anuncia el comienzo de la carrera hacia la presidencia del 15, por todos y con todo. Y en ese sprint histórico, no tengo dudas de que la juventud, militante en las distintas agrupaciones del Frente que gobierna hoy en Argentina, es insuperable. Es mandato de la naturaleza y el sentido común, por lo cual dudo que el resultado sea otro. Sólo falta esperar que el candidato del Frente para la Victoria le garantice continuidad al Proyecto Nacional y Popular que construimos con Cristina y Néstor, el mejor de los últimos dos siglos.
                                                                                                                         Néstor S. Medina

                                                                                          Cuernavaca, México, abril del 2014

miércoles, 23 de abril de 2014

ARGENTINA: ¿PORQUÉ LA OPOSICIÓN NO PROPONE NI DEBATE?

Por Carlos Prigollini
Extraña uno el aire de las cálidas discusiones que en un pasado lejano se dieron en el seno del Congreso de la Nación. Si bien algunos no habíamos nacido, sabemos por la historia de la extraordinaria verborragia  de grandes próceres como Lisandro de la Torre, Alfredo Palacios, Eva Duarte, Raúl Scalabrini Ortiz, entre otros, o en tiempos más recientes de los radicales Balbín, Alfonsín, o el mismo General Juan Domingo Perón. Podíamos estar o no de acuerdo, pero era evidente que la expresión oral sumada a la seriedad de las declaraciones, hablaban de la ética y la moral de estos personajes que enriquecieron la historia democrática de la Argentina.
Actualmente la forma en que avanzan los acontecimientos, como la imparable y brutal campaña informativa - o desinformativa en muchos casos- y política contra el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, no sólo carece de escrúpulos sino también de políticos que acompañen en su pretendida arenga o expresión por llamarlo de algún modo, el accionar en sus campañas. Si bien algunos de ellos representan a las elites - acompañados siempre por  vastos sectores de la clase media urbana- todos  se encuentran unidos por su evidente aversión hacia aquellos que no piensen como ellos, básicamente los identifica su profundo odio de clases, de raza y sobre todo su marcado autoritarismo para los que se encuentren en posiciones opuestas a sus intereses económicos. 
Fue contundente el jefe de gabinete Jorge Capitanich, en su reciente exposición en el Congreso  al solicitar al abanico opositor "les pido que hablen hoy lo que tengan que hablar y no que se expresen a través de los medios como generalmente lo hacen".
El día de ayer, Capitanich ampliaría su discurso con singular ironía al aseverar que "reclaman renovación en otros partidos, pero no lo hacen en los propios" en referencia al lanzamiento de los líderes del FAU (Frente Amplio Unen) liderado por la inefable Elisa Carrió y el cada día más controvertido Fernando Pino Solanas.
Dicho lanzamiento estuvo acompañado por dieciocho dirigentes en el centro del escenario, que entonaron el Himno Nacional, pero paradójicamente no pronunciaron discurso alguno. Esta alianza tan parecida al Frepaso que terminó con un país incendiado en el 2001, hace que tengamos la memoria necesaria para evitar nuevos errores. La misma memoria que debemos destinar hacia aquellos  sindicalistas que aumentaron su número de afiliados gracias a la política económica de la última década, y aún así llamaron a un paro nacional, que sólo se cumplió en un 32% de la población económicamente activa, ante aprietes varios y amenazas anónimas, así como también ser conscientes y no caer en las promesas de un Frente Renovador, que no sólo no renueva sino que nos regresa a un pasado noventista.
Más allá del constante repiquetear mediático, del apabullante despliegue de ciertas acusaciones de un sector del periodismo alquilado, - que muchas veces tiran la piedra y esconden la mano- llama poderosamente la atención que esta oposición política no sea capaz de abordar propuestas alternativas, ni debatir, sino es a través de un extraño grupo de críticos, analistas y locutores de la prensa escrita y de radio y televisión, que confunden no solo a la población local, sino también a los medios foráneos.