viernes, 31 de enero de 2014

SIGUEN LADRANDO

La verdadera unión es más que juntarse, es voluntad y comunión organizada.
           
Por Néstor Medina
Hace pocas horas culminó, en La Habana, la segunda Cumbre de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). Se reunieron 33 países con “economías imprevisibles” según el canon del primer mundo, que ve con preocupación creciente, la unión y organización de los países en desarrollo y “emergentes”. Al calificarnos -los dueños de los grandes capitales- como imprevisibles, el mensaje es: “No conviene invertir en esas naciones porque no aceptan nuestras reglas de juego. No son confiables ni serias”. Son obvias las intenciones y consecuencias de esa recomendación.
           
¿Era previsible que los EU y la UE llegaran a tener actualmente una de las mayores tasas de desigualdad social con crisis económica? ¿Eran previsibles los preocupantes conflictos en Brasil, España, Grecia, Siria, Egipto y Ucrania entre otros? ¿Cómo se mide la previsibilidad y quién tiene el previsímetro? La subjetividad, la ignorancia y la mala leche sustentan el concepto. Por fortuna, los pueblos de Nuestra América cada día son más conscientes de estas astucias y aplican medidas defensivas de su soberanía. Ello quedó en evidencia en la reciente reunión de la CELAC que, según analistas expertos, está proyectando su sombra sobre la ineficiente OEA.

Eso de la previsibilidad es uno de los tantos adjetivos que se usan para criticar sin explicar o para opinar sin arriesgar opinión. Es lo mismo que preguntarse por qué definen que hay reformas estructurales y otras son sólo reformas… Adjetivos y más adjetivos para confundir. No le busquemos la quinta pata al gato. Los economistas y/o sus voceros son los verdaderos premios Nobel de literatura. La elite financiera piensa que es la única que debe ser considerada previsible y confiable (por ejemplo, esos 85 que tienen tantos recursos como 3,570 millones de personas o ese 1% más pudiente de EU que concentra la mitad de la riqueza mundial [datos publicados por Oxfam]). Así las cosas, consideramos que cuanto menos previsible es una economía para esa elite, mejor es para los habitantes del país criticado.

Respecto a Argentina, diremos que está etiquetada como “imprevisible crónica”. Pero eso sí, uno de los países más codiciados del mundo por sus fabulosos recursos naturales. Con el humor que la caracteriza, Cristina Fernández declaró en la segunda CELAC y en referencia a los históricos y recientes ataques especulativos para desestabilizar: “Parece que algunos quieren hacernos comer otra vez sopa, pero con tenedor. ¿Quiénes? Los mismos de siempre. Los que se quedaron con los ahorros de los argentinos en el 2001 y los tuvimos que pagar nosotros con el Boden 12 (bono del Estado). Los bancos, con la complicidad, claro, de grupos exportadores e importadores, entre otros”. Y remarcó: “Debemos utilizar ese poder que tenemos como mercado de 600 millones de habitantes, logrando que nuestras materias primas tengan valor agregado, porque si no, vamos a estar construyendo una segunda dependencia que ya no será geográfica como la de los siglos XVIII y XIX, sino mucho más profunda como es la tecnológica”.
           
En sospechosa armonía, El País de España titula: “Argentina se sume en la incertidumbre” y, según The New York Times, la ayuda para los que menos tienen en Argentina es un “subsidio inútil, un despilfarro”. Otro tanto opina O Globo de Brasil. Además, ¿por qué Clarín y La Nación de Argentina le dieron mínima cobertura al magno evento? ¿Nos dice algo la reciente declaración del vocero del Departamento de Estado de EU en el sentido de que la CELAC “ha traicionado a la democracia”? En fin, que siguen ladrando, Sancho.

Nos despedimos con una reflexión del sabio estadista uruguayo José “Pepe” Mujica: “El desarrollo no es sólo sumar riquezas o aumentar el consumo, es la lucha por la felicidad humana”.

                                                                               Cuernavaca, México, enero 2014

lunes, 27 de enero de 2014

VERANO K: BALANCE PRELIMINAR

Por: José Miguel Candia

Iniciar la temporada alta de vacaciones con una huelga policial acompañada de saqueos y violencia resulta un trago amargo para cualquier gobierno. Si se le añade una sensación térmica que ronda los 40% en medio de apagones y cortes en el suministro de energía eléctrica, el horizonte se ve lejano y cargado de turbulencias.
En la primera semana de diciembre de 2013 las corporaciones responsables de la seguridad interior – las policías - se declararon en huelga. El conflicto surgió a partir de un dato real, el deterioro de los ingresos de los efectivos que revistan en esos organismos armados. Pero desde el inicio del conflicto, el auto-acuartelamiento olía a podrido, quienes agitaban el cese de actividades eran cuadros medios dados de baja por corrupción y faltas administrativas graves. Y las cosas no pararon ahí, en algunas provincias se supo de “avisos oportunos” a grupos de manifestantes rápidamente organizados en motos y camionetas para saquear tiendas y supermercados. Resultaron de mayor interés las computadoras, las pantallas planas y los aparatos de música que los quesos, la carne y las verduras. ¿Poca hambre y muchas ansias de confort? Puede ser, pero era evidente que había algo que no cuadraba en los argumentos de las policías en huelga.
Desde el gobierno hubo idas y venidas en la búsqueda de una solución acordada con los gobiernos provinciales. Se perdió tiempo en declaraciones vagas, el conflicto se extendió y aunque algunos mandatarios locales demostraron una notable irresponsabilidad y mala fe en el manejo del conflicto – de la Sota, el gobernador de Córdoba, estaba de compras fuera del país – el gobierno nacional tampoco atinó a afrontar con firmeza el paro policial. El uso de la Gendarmería se postergó con la intención de poner al descubierto la maniobra desestabilizadora, sin darse cuenta que para un importante segmento de la opinión pública, las diferencias políticas de las autoridades federales con los gobernadores estaban en segundo plano. La ciudadanía reclamaba el restablecimiento del orden público y no la angustiosa espera de la resolución de los “dimes y diretes” que aquejan a la clase política. La huelga policial estuvo a horas de malograr los festejos por el 30 aniversario de la restauración de la democracia, con la Presidente Cristina como oradora central del evento.
Las irregularidades en el suministro de energía eléctrica y el calor aportaron su cuota de fastidio para potenciar el mal humor de la sociedad. Es un dato del sentido común que el consumo de electricidad se duplica en épocas de calor, pero este referente parece haberse perdido en la agenda de los funcionarios responsables de normar el suministro de un servicio esencial. De esta manera, carecen de eficacia política todas las explicaciones que dan las autoridades acerca de la mayor utilización de aparatos de refrigeración en los hogares y negocios, como resultado de un incremento en el nivel de vida de las familias argentinas. En hora-buena, lo celebramos, pero lo que ya no cierra es sostener la línea argumental que sigue cargando sobre los muertos que dejó el gobierno de Menem la incapacidad de ofrecer mayor regularidad en los servicios de energía. Si las corporaciones privadas, favorecidas por Menem en la compra de las antiguas empresas públicas, no han cumplido con los programas de inversiones y renovación de tecnologías, el gobierno debe aplicar la ley y asegurar - por los medios que considere conveniente - el acatamiento a los contratos suscritos hace más de diez años. Demasiado tiempo  para seguir llorando sobre la leche derramada.
Quedan casi dos meses más de calor, a fines de marzo vendrá el primer respiro con temperaturas menos inclementes, pero lo que sigue es otra historia también conocida. Con el frio se dispara el consumo de gas. Esperemos que este fenómeno estacional esté previsto y que la producción local de ese energético, más lo que se compra en Bolivia, sea suficiente para asegurar un pasar menos fatigoso a los hogares argentinos.
No pueden cerrarse estas reflexiones preliminares sin incorporar dos palabras sobre el manejo de la paridad cambiaria. Hasta este momento – enero de 2014 – el Banco Central ha dispuesto mantener dos mercados principales, el dólar oficial y el llamado blue o paralelo. Esta estrategia suele ser un eficaz corrector en el corto plazo y en coyunturas muy particulares, pero resulta insostenible como herramienta de largo aliento, cuando la gente acude a la compra de dólares como una forma de proteger sus ahorros y cubrirse ante posibles devaluaciones. No es mucho el tiempo del que disponen las autoridades financieras para formular un esquema cambiario que de tranquilidad a la población y certeza a los inversores.
Hay un factor de orden político que no debe soslayarse, los contratiempos, más o menos graves que deba afrontar el gobierno, se inscriben en una perspectiva sinuosa que cierra con las elecciones presidenciales del 2015. En este marco la Presidente Cristina Kirchner renovó el gabinete poco después de las elecciones legislativas de octubre de 2013. El cambio de funcionarios apuntó a dos objetivos principales: mejorar la eficacia de algunas áreas estratégicas del gobierno y quitarle presión mediática a la titular del Ejecutivo. Sobre ese espacio deberán crearse las condiciones propicias para el surgimiento y consolidación de la figura de quien será el candidato del Frente para la Victoria.

miércoles, 22 de enero de 2014

HASTA PRONTO GELMAN

Donde estés/si es que estás/si estás llegando/será una pena que no exista Dios… Benedetti


Por Néstor Medina
Naciste en un año de grandes sucesos, complicado como todos querido Juan. Siempre he creído -una superstición- que eso “marca” el destino de alguna manera. Como los que creen en la influencia de los astros. Fijáte: Cuando naciste, el año treinta, Gandhi comenzó su lucha por la independencia de India; Ho Chi Min fundó el Partido Comunista de Vietnam; Hitler y la Dietrich fascinaban a Alemania y buena parte del mundo; Uriburu derrocó a Yrigoyen… Eran tiempos difíciles y vos llegaste para lidiar con lo difícil y con lo trágico. Y eso te fue dejando marcas indelebles en el rostro y en esos ojos por donde te asomaba el alma. Era como si nos dijeras “todavía no hay nada que festejar”.

Fuiste un obsesivo y lúcido indagador de la vida y la naturaleza humanas, como periodista, militante político, humanista y Poeta de sonrisa austera, casi irónica. Las pérdidas (terribles) no te doblegaron, al contrario. Las sufriste con dignidad en el exilio donde tuvimos el privilegio de conocerte. Militando hasta el último aliento. Mucho aprendimos de vos, Juan, y de tu legado seguiremos tomando lecciones de dignidad, de valentía. Como aquella inequívoca muestra que nos diste en “Pensamientos”: El comandante Guevara entró en la muerte/y allí andará según se dice/pregunto yo/¿quién habrá de aguantarle mirada?/¿ustedes momias del Partido Comunista argentino?/ustedes lo dejaron caer/¿ustedes izquierdistas que sí que no?/ustedes lo dejaron caer.

Te cuento, Juan, que hubo un comunicado de H.I.J.O.S. que me conmovió. “Ahí va Juan a alguna reunión con Rodolfo (Walsh), Paco (Urondo) y otros tantos compañeros. Allá va Juan a contarles a los 30 mil que pudo encontrar a su nieta Macarena. Allá va Juan, a contarles a sus hijos, Marcelo y Nora, y a su nuera María Claudia, cómo es Macarena, cómo es esa vida que no pudieron matar”. Lindo, che

No soy muy dado a la poesía, pero de lo tuyo que leí, Juan, me quedo con un poema de “Verdades” (¿será porque yo también?):

                Cada día
                Me acerco más a mi esqueleto.
                Se está asomando con razón.
                Lo metí en buenas y en feas sin preguntarle nada,
                él siempre preguntándome, sin ver
                cómo era la dicha o la desdicha, sin
                quejarse, sin distancias efímeras de mí.
                Ahora que otea casi
                el aire alrededor,
                qué pensará la clavícula rota,
                joya espléndida, rodillas
                que arrastré sobre piedras
                entre perdones falsos, etcétera.
                Esqueleto saqueado, pronto
                no estorbará tu vista ninguna veleidad.
                Aguantarás el universo desnudo.
               
Gracias por todo, Juan Gelman, y hasta pronto.

                                                                                   Cuernavaca, México, enero 2014

¿QUÉ LES PASA?

Los discursos, o la falta de ellos, pueden ser irrelevantes y sólo obedecen a circunstancias. Importan las acciones.



Por Néstor Medina

Leo en el Nuevo Herald de Miami del 20 de enero del 14: Buenos Aires / Associated Press- “La presidenta Cristina Fernández cumplía este lunes 41 días de silencio público…”. Según el medio norteño, “importantes” líderes sindicales y “un” referente de los empresarios, advirtieron sobre una “manifiesta incapacidad en la gestión”. Se destaca en la nota que “La última vez que se le escuchó la voz a la presidenta en público fue el diez de diciembre en los festejos por los 30 años del retorno de la democracia”. Falso.

¿Alguien ha escuchado hablar frecuentemente “en público” a los presidentes de Uruguay, Brasil, Estonia o Vietnam? ¿Qué les pasa a estos nostálgicos de la palabra de Cristina? “Necesitamos saber cuál es la condición de salud de la Presidenta, porque es importante para el país”, declaró un líder opositor. ¿Alguna vez la vieron tan bien, tan simpática, linda y relajada? Se podría sospechar que para algunos sería una buena noticia comprobar que Cristina no está en plenitud de sus facultades.

 Es obvio que hay -qué bueno- un cambio en la política comunicacional, lo que es irrelevante en el tema de la gestión (no quiero pensar lo que escribiría sobre el “mutismo” de Cristina el mercenario mediático Oppenheimer, en sintonía con Clarín, La Nación y El País entre otros medios anti-K). Antes, porque hablaba mucho, ahora porque poco o “nada”. No puedo evitar que siempre me recuerden a la gata Flora…, dicho con respeto.

Desde que Cristina Fernández fue dada de alta por su última intervención quirúrgica, ni un día ha dejado de reunirse con sus colaboradores en la Quinta de Olivos o la Casa Rosada. Consta en actas… Creo que para bien de su salud y el de la democracia, se ha decidido a ya no “estar -como Néstor- en todo”. Ha decidido delegar responsabilidades y, con ello, contribuir a que funcionarios de su gobierno adquieran experiencia al más alto nivel.

Frutilla de pastel: Al final del artículo periodístico antes mencionado, se invita a los lectores a opinar sobre el tema. Un tal Enrique Rotemberg (se presenta como cubano) escribió: “Sólo en esos países pseudodemocráticos como la Argentina, puede la máxima autoridad desaparecer por 41 días, sólo que los argentinos siguen culpando al imperialismo y no a su populismo barato de gestión sobre su pésima situación económica y política (sic)”.


                                                               Cuernavaca, México, enero 2014

viernes, 10 de enero de 2014

DIFAMA, QUE ALGO QUEDA

Por Carlos Prigollini
El excelente discurso pronunciado hace unos días, por el Vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, en el Congreso de la Izquierda Europea, realizado en Madrid, sintetiza la agonía de aquellos que a través de los medios nos quieren imponer a rajatabla el neoliberalismo, con estrategias difamatorias que la realidad desmiente.
García Linera expresó "Europa languidece, agotada, abatida, apática y cansada. Asi vemos a Europa, la Europa de las luces, la de las revoluciones, de los grandes universalismos, hoy en el mundo de los consorcios, la neoliberal, la de los mercados y no la del trabajo".
Si bien es cierto que el contexto internacional ha favorecido más a los sectores empresariales que a los sociales, también debemos reconocer que en nuestra América Latina, varios países tienen y aplican diferentes modelos como en los casos de Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay,Ecuador y Venezuela.

En el caso concreto de Argentina, es obvio que los grandes intereses hoy representados por los medios, - a falta de fuerzas armadas dóciles-, no han descansado un solo minuto en golpear de manera sistemática el proyecto nacional y popular que encabeza la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Estos medios encabezados por el oligopolio Clarín, la editorial Perfil , el camaleónico e histriónico periodista Jorge Lanata, entre otros, han mantenido durante la mayor parte de estos últimos diez años, una campaña mediática basada en desconocer los logros económicos, sociales y políticos de la presente administración, mientras que simultáneamente golpearon al oficialismo,con difamaciones, exabruptos  y en la mayoría de los casos, con falsas denuncias, devenidos en verdaderos repetidores de un guión previamente establecido. Lamentablemente este canibalesco periodismo no sólo trasciende a nivel nacional, sino que en otros países se convierte en una tras nacional mediática al servicio de obscuros y anti democráticos intereses. Tal es el caso de la versión que nos ofrecen las cadenas dependientes de los monopolios como Prisa, a través del diario El País, en manos del capital de Estados Unidos, Televisa de México, Caracol de Colombia, O Globo de Brasil o la cadena de CNN Internacional. Son los mismos medios que en los años 90 bombardearon a la población con las "ventajas" que el sistema de privatizaciones ofrecería a nuestros países, desprestigiando al Estado y a la industria nacional,  de tal manera que mucha gente pensó que mejoraría su nivel de vida. Mientras tales privatizaciones fueron consumadas, en el caso argentino no sólo se aumentó el nivel de pobreza, de indigencia, el saqueo brutal de las principales fuentes de recursos, llevando al país a caer en la debacle económica, sino que una salida espontánea de la gente a la calle terminó con estos grupos fabricantes de miseria y desocupación masiva. 
partir de mayo del 2003, la militancia política regresó de la mano del matrimonio Kirchner, y con ello el país volvió a una senda de recuperación económica, consumo masivo y reparto de la renta y del Producto Bruto Interno, como nunca había tenido en los últimos 60 años. 
Las últimas semanas, mostraron el inicio de un verano caliente, no sólo en sus temperaturas sino también en lo político. Aprovechando el paro de la policía, vastos sectores dirigidos por conocidos dirigentes opositores, volvieron a la práctica ilícita de los saqueos de los supermercados, mientras las altas temperaturas acompañadas de cortes de luz, originaron un creciente malestar en la población.
Mas allá de los lentos reflejos de algunos miembros del gobierno nacional y del reiterado autismo de las autoridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, corresponde un debate serio y amplio entre las diferentes fuerzas políticas, que no desestabilice los 30 años de democracia. Un debate que refleje una discusión que se dirija a una acción unitaria y organizada, para subsanar las asignaturas pendientes que la clase política tiene para con su pueblo.
Dificilmente esta expresión de deseo navideña se dé en la realidad, ya que la oposición con un discurso difamatorio y salvaje, no sólo no acompañó los grandes cambios, sino que volvió a desempolvar sus viejos e ilegítimos métodos de lucha, tergiversando y difamando este proceso. Es obvio que estos personajes del pasado, lejos de enriquecer un posible debate, se inclinan más por una estrategia difamatoria y crucial. 
En definitiva, saben que difamando a diario, algo les quedará.

¿DEMOCRACIA O CAPITALISMO?

Página 12 / Por Boaventura de Sousa Santos *
Al inicio del tercer milenio, las fuerzas de izquierda se debaten entre dos desafíos principales: la relación entre democracia y capitalismo, y el crecimiento económico infinito (capitalista o socialista) como indicador básico de desarrollo y progreso. En estas líneas voy a centrarme en el primer desafío.

Contra lo que el sentido común de los últimos 50 años nos puede hacer pensar, la relación entre democracia y capitalismo siempre fue una relación tensa, incluso de contradicción. Lo fue, ciertamente, en los países periféricos del sistema mundial, en lo que durante mucho tiempo se denominó Tercer Mundo y hoy se designa como Sur global. Pero también en los países centrales o desarrollados la misma tensión y la misma contradicción estuvieron siempre presentes. Basta recordar los largos años de nazismo y fascismo.
Un análisis más detallado de las relaciones entre capitalismo y democracia obligaría a distinguir entre diferentes tipos de capitalismo y su dominio en diferentes períodos y regiones del mundo, y entre diferentes tipos y grados de intensidad de la democracia. En estas líneas concibo al capitalismo bajo su forma general de modo de producción y hago referencia al tipo que ha dominado en las últimas décadas, el capitalismo financiero. En lo que respecta a la democracia, me centro en la democracia representativa tal como fue teorizada por el liberalismo.

El capitalismo sólo se siente seguro si es gobernado por quien tiene capital o se identifica con sus “necesidades”, mientras que la democracia es idealmente el gobierno de las mayorías que no tienen capital ni razones para identificarse con las “necesidades” del capitalismo, sino todo lo contrario. El conflicto es, en el fondo, un conflicto de clases, pues las clases que se identifican con las necesidades del capitalismo (básicamente, la burguesía) son minoritarias en relación con las clases que tienen otros intereses, cuya satisfacción colisiona con las necesidades del capitalismo (clases medias, trabajadores y clases populares en general).

AGRANDAR LA CASA

Página 12 / Por Luis Bruschtein
En diciembre agoniza el año y esa condición de agonía pasa a ser una impronta del fin de año argentino. Motines, saqueos, argentinazos y cromañones han acechado cuando el año declina y han dejado un gatillo en la memoria, un acto reflejo. Es una premonición latente para la catástrofe, que es aprovechada para usufructuar el espanto. Se sabe que un chispazo en diciembre está cerca del incendio. Es el temor que han refrescado los motines policiales con sus abusos y saqueos. Y la frutilla del postre: los cortes de electricidad.
No se concretó ninguno de los anuncios apocalípticos que proliferaron durante el conflicto policial. No se extendieron los saqueos y tampoco se extendieron los planteos salariales. Los saqueos confirmaron esa predisposición a la catástrofe de todos los diciembres, pero hicieron fracasar las previsiones de los medios opositores. No hubo escalada ni réplicas sísmicas. Hasta ahora, los saqueos quedaron circunscriptos adonde fueron organizados. Tampoco hubo pedidos de aumentos salariales en cascada. Los gobernadores fueron claros: no se abrirán nuevas paritarias y los salarios se discutirán cuando llegue el momento de convocarlas, el año próximo. En vez de catalizador, la acción salvaje del conflicto policial actuó esta vez como llamado de atención, tuvo un efecto más atemorizador que convocante.

El conflicto dejó numerosos muertos y heridos, además de cientos de comercios destruidos. Pero tuvo una consecuencia que los organizadores del conflicto no hubieran imaginado ni deseado. Porque sacó del punto muerto el debate sobre seguridad y generó consensos que semanas atrás hubieran parecido imposibles.
El primer efecto concreto fue el envío de un proyecto de ley por el cual se sustituye el artículo 252 del Código Penal, incorporando penas específicas para aquellos miembros de las fuerzas de seguridad “nacionales, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” (asimismo se incluye a “agencias estatales armadas que por su naturaleza tuvieren a cargo el cuidado de personas”) que a sabiendas abandonen injustificadamente actos de servicio o maliciosamente omitieren la prestación regular de la función a la que reglamentariamente están obligados”.